Hacer caso omiso a tanta cosa que pasa, a tanta idea vaga que anda en la mente y a tanta necesidad creada, debe ser solo el impulso de estar buscando la solución a ciertas trancas que no permiten ir un paso adelante. De hecho en algunos casos la única forma de ir un paso adelante es tropezar y dar un gran tranco, saltándose ciertas cosas de una importancia sublime...
Pero ya pasó un lunes más, donde comienza la tercera semana de cosas horribles. Un lunes más que acabó igual a como comenzó. Un lunes más donde no hay nada para contar a los nietos. Un lunes más donde estaré esperando que sea viernes para ver lo que quiero ver al finalizar la jornada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario